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¡Gracias J.R. Smith, todavía creemos en el milagro! Por: Gonso Moreno

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Junio 08 2017, 13:18
Golden State Warriors, lidera 3-0 la serie ante Cleveland Cavaliers en la gran final de la NBA.
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NBA
Curry ante JR Smith. Foto: AFP

Por: Gonso Moreno

La resaca de la derrota en casa de los Cavaliers después de dominar gran parte del juego es gigante. Por fortuna el mejor remedio para los fanáticos de Cleveland se origina en el mismo interior del quinteto, la fórmula es la siguiente: ingresar a Twitter y buscar el mensaje que J.R. Smith escribió segundos después de finalizado el partido anoche, es corto, contundente y le hará regresar el alma al cuerpo: “Cavs en 7”.

Las estadísticas, frías y exactas, intentan congelar el corazón de los Cavs: NADIE pudo remontar una serie con desventaja 0-3 en una final. Pero ¿Cómo no ilusionarse con un equipo que en el tercer juego demostró que puede frenar a los Warriors? ¿Cómo no proyectar otro anillo cuando la hazaña puede llegar de la mano de Lebron, Irving y compañía?. Gracias J.R. esas palabras mantienen una pequeña llama de un fuego que parece extinguirse ante una avalancha de nieve liderada por el gigante Kevin Durant.

El tercer partido parecía lo que los aficionados a la NBA esperábamos, un intercambio de cestas sin piedad, un golpe a golpe sanguinario en el que las defensas no existían. En esa ida y vuelta parecía sacar ventaja el local, Lebron potenciado por los aficionados guiaba a los Cavs al triunfo en casa, Irving el mejor escudero del ‘Rey’. Pero en el último cuarto algo pasó en el quinteto de casa, al parecer la gasolina se acabó.

Jugar al ritmo de Golden State no es fácil, acelerador a fondo en un maratón de lado a lado de la cancha con gran profundidad en la banca. Los Warriors saben rotar sus unidades, van desgastando sus piezas de manera planificada, dando respiros a sus estrellas para tratar de que el final del juego sea protagonizado por sus gigantes lo más ‘frescos’ posibles. En ese orden, solo Durant y Thompson llegaron a disputar 40 minutos.

Caso contrario el de los Cavs, Lebron e Irving jugaron prácticamente todo el partido, 45 y 44 minutos respectivamente. Por ello el tramo final del último cuarto fue opaco y con caras de agotamiento. Cleveland tenía la presión de ganar en casa, pero no podía ‘quemar’ a sus estrellas antes de lo necesario, de pronto ‘planificaron’ sacar una gran diferencia para poder dejarlos descansar, pues no funcionó.

El desenlace ya lo saben, Warriors volteó el juego y ganó, puso en ‘jaque’ a los Cavs, mantienen una marca de 15-0 en postemporada - la mejor sumando todos los deportes en Estados Unidos - y se preparan para una posible barrida en la final.

Si el quinteto de Cleveland no trata de jugar con los ritmos del siguiente partido, si no cuidan la energía de sus estandartes para que alcance hasta el último segundo, si no aprenden a frenar y pensar al ritmo del tic-tac del reloj y si no trabajan un poco en la defensa, esta serie no tiene futuro, el viernes podríamos ver a los Warriors coronarse campeones en casa ajena y tomando revancha por lo que sucedió la temporada pasada.

Pero gracias a Dios existe J.R. Smith, él nos recordó que no está muerto quien pelea y por lo menos en las redes sociales se mantiene vivo, ilusiona y nos hace esperar al juego de viernes con ansiedad, según él la serie solo va por la mitad: “Cavs en 7”.

DeportesRCN.com

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